
Hay varias razones que nos llevan a pensar en la idea de crear un play room para los chicos. Una de ellas son días fríos que prácticamente impiden que los mas pequeños puedan salir a jugar afuera, haciendo que sea realmente un desafío entretenerlos. Otra es la necesidad de conservar nuestros valiosos muebles, accesorios y demás objetos por largo tiempo, lo más lejos posible de las travesuras infantiles.
Los play-rooms son espacios diseñados exclusivamente para que los más pequeños jueguen y se diviertan. También pueden ser utilizados como sala de lectura y/o estudio al menos en ciertos horarios.
Es importante que la sala de juegos sea un lugar cómodo y divertido, donde puedan aprender y, sobre todo, hacer volar su imaginación. El mobiliario, la decoración de paredes y los accesorios deberían ser elegidos acorde a su edad y sus gustos personales.

Una buena idea es incorporar en los muebles tiradores con motivos infantiles. Son llamativos y a los chicos les encanta. Solo es importante tener cuidado de no sobrecargar las superficies con una excesiva cantidad de formas. Para fomentar el aprendizaje de los más pequeños, también podríamos elegir pegatinas con siluetas de letras y números.

Otra buena alternativa es utilizar ruedas con forma de animales que son prácticas porque facilita el traslado de elementos como baúles, sillas, etc. de un lado al otro.

Y para darle un toque mas distendido a sus libros puede instalar soportes con motivos.







